Notas biográficas

Yo nací y pasé mi adolescencia en Mozambique donde llegaron como colonos mis abuelos portugueses. Por motivos de inestabilidad política y social, viaje a Portugal con mi familia y después a Québec, provincia donde vivo desde entonces.

 

El descubimiento de la historia del arte y de pintores como Malagantana Ngwenya (1936-) y Mario Chichorro (1932-) marcaron de manera definitiva mi infancia y adolescencia en Mozambique . Las migraciones a fín de escapar de condiciones de vida difíciles hicieron que nunca pude terminar mis estudios. A los diecisiete años y medio, dejé la Esuela de Bellas Artes de Maputo y salí de Mozambique, y después de Portugal, donde me esperaba una formación pre-universitaria en dibujo técnico. Llegué a Québec a los veintidós años, enriquecido por experiencias significativas y con un interés por las artes gracias a esos estudios, tal vez incompletos, pero útiles.

 

Mi interés por las artes plásticas, siempre presente a lo largo de mi vida, es ahora ineluctable y necesario. Con los años, perdí contacto con mi lengua materna, el portugués, y hoy en día, pienso y me identifico como francófono. Sin embargo, por haber aprendido el francés a los veintidós años, siento a menudo una cierta desventaja o debilidad. Esa carencia lingüística, esa dificultad de expresión, reforza y motiva mi labor creativa. Mediante el lenguaje formal de las artes, puedo expresar ideas y percepciones de manera diferente que si lo haría en forma verbal o escrita. Mi apertura hacia otros puntos de vista y formas de expresión se transforma en un modo de vida artística comprometido que surge y se consolida desde el año 2008.